En 1969, Breitling lanza el primer mecanismo cronógrafo de cuerda automática, una innovación que impulsará el desarrollo de toda una gama de cronógrafos de un estilo vanguardista bautizados con el nombre de Chrono-Matic. Con sus 49 mm de diámetro, el actual modelo Chrono-Matic rinde homenaje a este pionero de los relojes de gran tamaño —convertidos en iconos del diseño relojero del siglo XX. Descendiente de la célebre lÃnea Navitimer, como asà lo demuestra su regla de cálculo, se distingue por su moderno diseño inspirado en las décadas de los sesenta y los setenta, y encarnado en una caja de lÃneas contundentes y angulosas. Las agujas rectilÃneas, el diseño de los contadores y la diversidad de las pulseras evocan la estética de la época. La esfera ostenta el logo de la marca de los años 1950 a 1970, con la firma Breitling coronada con la inicial B de oro. El bisel giratorio con cremallera que acciona la regla de cálculo de aviación se presenta como una construcción de acero sobremoldeada en caucho.
